miércoles, 20 de marzo de 2013

Respuesta a las descalificaciones de Antón Reixa

Estimados lectores, para quién no entienda muy bien el motivo de mi carta, es necesario leer la realizada por Anton Reixa, presidente de SGAE, previamente, podéis leerla aquí: http://vivodelamusica.com/home/carta-de-anton-reixa-presidente-de-la-sgae/
También es necesario que sepáis que soy artista plástico, cantante en el grupo Coz, compositora de algunas canciones de conciertos fragmentados y emitidos en las madrugadas de la programación televisiva de varias cadenas españolas y también que soy menor de 25 años.
Le he hecho llegar este comunicado:


Socio Reixa:

 

Escribe esta carta otra socia, Irene Persa, en este caso, a diferencia tuya, una nueva asociada a SGAE que está harta de tanto paternalismo y despliegue de muestrario de experiencia por parte de unos cuantos “talluditos” que no hacen más que decir lo que hacen por nosotros, jóvenes sudorosos en locales de ensayo (podrías haber dicho también húmedo y oscuro, para que quedara más de Dickens) mientras que no les importamos un comino.

La verdad es que yo no tenía especial interés en ser socia de SGAE, precisamente porque dudaba que al caer esta sociedad en manos de alguien incapaz de mirar por algo más que su interés personal, al aterrizar en ella haciendo un musical (de dudoso éxito) a su mayor gloria, pudiera serme útil (yo soy muy pragmática).

Aún así, mis amigos músicos, esos con los que toco en esos conciertos de televisión que intentáis hundir tú y tus secuaces, me dijeron que la Sociedad “per se” tenía buenos fines, que eran simplemente que alguna de las muchas canciones que he compuesto, tanto con mi grupo actual, Coz, como con mi grupo anterior de sudorosos, Kiss Killer, me dieran como para pagar parte de uno de esos húmedos locales de ensayo, así que allí que fui, a vuestro fastuoso palacio y me hice socia (algunos secuaces tuyos que me conocen preferirían llamarme sucia).

Después me brindaron la oportunidad de poder participar en uno de esos conciertos televisados, lo cual me pareció de lujo. Estuve currando durante meses junto con mis compañeros de grupo y compusimos en total más de 40 canciones. Vosotros, socios VIP, consideráis o consideras que mis canciones han nacido muertas y que son de escaso interés cultural. Pues bien, me encantaría que explicaras la vasta aportación al  patrimonio inmaterial de ésta, tu composición, una de esas que te permiten tener votos para acudir a esas asambleas que vetáis a jóvenes como yo, esos que no han recaudado lo suficiente (ni lo recaudarán con vuestra colaboración) al margen de seguir de incógnito por mucho más tiempo, ya que me temo que con la estelar venta de uno de nuestros discos-maqueta, no saltaremos al estrellato para debutar en las salas segunda B (sí, esas que te cobran por tocar y que no te hacen ni contrato ni Dios que lo fundó).

Tu copla se llama A esfínter (el esfínter, para los que no sean en parte gallegos como yo) y es que es para “mear y no echar gota”:

A-esfinter -Os Resentidos

Miracheslla?, mireilla.
Tocácheslla?, toqueilla.
Non, non, na cabeza non.
Non, non, na cabeza non.

A-esfinter, a-esfinter, a esfinter,.a-esfínter.

Fuxe, fuxe pés de puta,
Posición da flor de loto.
O nácar do acordeón
Poñan a cara donde tiñan os cus.

Quen queima os montes?
Queimadas de aceite de coche,
Aceite multigrado,
A-esfinter de tutan.
Tutan, tutan, tutankamón era bisexual
Come on!, come on!,
Come on!, come on!, non
Stupid fashion,
Estupefacción, estupida acción.

30 dias ten abril
Con maio, xuño,
Setembro e nobembro
28, só un e os outros 31.

A procura do st. gral
E do caghallón do ñu.
A adoración inútil
Ten a-esfinter.

Miracheslla?, mireilla.
Tocácheslla?,toqueilla.
Non, non, na cabeza non.
Non, non, na cabeza non.

A-esfinter, a-esfinter, a esfinter, a esfinter.

A-esfinter é a sobremesa,
A-esfinter é dálle que non mira,
A-esfinter é que nin diola,
A-esfinter é chuchona,
A-esfinter é gordo,
A-esfinter ten caries,
A-esfinter non é terrorista arrepentido,
Vosoutros dentistas sóde-los terroristas,
Vosoutros dentistas sóde-los terroristas,
Vosoutros dentistas sóde-los terroristas,

A-esfinter.

Si tuvieras un poquito de vergüenza…te callarías, aunque claro, no se puede decir que no aportes y que no ilumines al mundo “tutankamon era bisexual ”¿cómo he podido yo vivir sin ser conocedora de tal intrincada cuestión?  ¿Cómo he podido yo crecer sana y feliz sin conocer esta copla tuya, hito del buen gusto y de la rítmica? Y una última pregunta ¿cómo  has conseguido vender esto y que te reporte los suficientes beneficios para poder acudir a las asambleas de SGAE? Dime cómo te dejan pasar, socio mío, que seguiré tus doctos pasos hacia la fama mundial.

Para que constates mi poca capacidad compositiva, te copio una de esas canciones que pretendes re-matar (nació muerta ¿no?) y te pido que con humildad, que es algo de lo que tú y muchos de los tuyos presumís, la compares con una de esas “joyitas resentidas”

 

JOE EL USURERO

 

Joe el usurero vende su alma por dinero

Su Dios es financiero y su credo el interés

Joe el usurero como el avaro Harpagón

Shylock en Venecia o Judas en la traición

Según Buenaventura va a pudrirse en el infierno

Porque eso de la usura es como vender el tiempo

 

Y arderá con todo su dinero

Tratando de fiarle a satanás

 

Joe el Usurero gusta verse en el espejo

Traje de bandolero y cara de criminal

Luciendo un diente de oro, cuchillo carnicero

En un bolsillo roto, donde puso el corazón

Joe no tiene cura será el rey del cementerio

El dinero su locura, se lo llevará al entierro

 

Y arderá con todo su dinero

tratando de fiarle a satanás

 

En fin, que la cosa es que al parecer, gracias a tus gratuitas acusaciones, por buenas o malas que sean mis canciones, van a tener un poquito más difícil que alguien las escuche alguna vez.

Por último, decirte que ya sé que eres muy español o muy gallego y que eso no está aquí de moda, pero que por insignificantes que seamos estos pequeños saltamontes sin voz ni voto que tocan entre bruja y bruja, entre porno y porno, no merecemos que nos falte al respeto el que tiene que repartirnos las habichuelas y deberías dimitir, porque nosotros también somos SGAE y si nos insulta el que nos debería defender, entonces es que no deberías estar ahí, de socio guay presi, cobrando un porcentaje de las miserias que nuestras canciones muertas recaudan para poder pagarte vuelos en business.

 

Con acritud y sin sudor:

Irene Persa

 

 

 

 

miércoles, 13 de marzo de 2013

La mejor excusa


Comenzaré mi Re-vuelta bloggera con un tema que parece que ha caducado o prescrito, pero que sigue en candente actualidad siempre que cada fin de semana miles de jóvenes como yo salgan a divertirse.

Como con casi todo, uno se da cuenta de lo que piensa el vecino de enfrente con el que llevas compartiendo portal 20 años, cuando hay un problema en la reunión vecinal y el ínclito se descubre y te muestra una cara siniestra con colmillos retorcidos que ni te hubieras imaginado cuando te ofrecía caramelos de pequeña o te sujetaba amablemente la puerta de la calle. Pues algo así ocurrió tras la desgracia del Madrid Arena.

Una parece que se equivoca al creer que tiene derecho, sin que la llamen cernícalo, a salir a bailar los fines de semana después de haber estudiado una carrera de 5 años, haber hecho un máster de otro año, cumplir semanalmente con 3 trabajos y además dedicarle un tiempo importante del día a actividades culturales. De repente, tras el trágico acontecimiento sucedido, todo el mundo ponía en tela de juicio el modus vivendi de millones de jóvenes españoles y atónita escucho en la radio que se habla de nosotros como una masa informe e indiferenciada de individuos sin conocimiento, víctimas de la tendenciosa y alocada sociedad que nos conduce a cometer la tropelía de divertirnos. Se criticaron desde las nuevas tecnologías en auge entre los niños españoles a la mala costumbre que tenemos los más creciditos en hacer botellón, pasando por la Dolce Vita que unos cuantos ni-nis se permiten. Aquí todo el monte era orégano y entre tanto, todavía dos chicas se debatían entre la vida y la muerte en un hospital cuando que el mundo se divertía con consideraciones ético-filosóficas-generalistas. País de pandereta y licenciados.

De todas las opiniones desacertadas y descaradas que escuché o leí sobre el sangrante asunto y la aparente decadencia juvenil, destaco la del articulista de El Mundo, Salvador Sostres, que podéis leer en su totalidad en este link http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/guantanamo/2012/11/05/los-chicos-fueron-los-primeros-culpables.html

El señor se descuelga con afirmaciones tan “chuscas” como ésta Si tú mismo o misma no eres capaz de ver que lo más probable que te puede pasar en una fiesta de estas características es que te agobies y te aplasten; si tú misma o mismo no entiendes que la multitud es un peligro y más en este ambiente de descontrol y droga, nada podremos hacer por ti, porque por mucho que prohibamos estas fiestas tú y tus amigos las vais a organizar igualmente de modo ilegal y todavía más fraudulento, y con todavía menos control y seguridad.”

“Ambiente de descontrol y droga”, argumenta el illuminati que parece no haber pisado un concierto, unas uvas de fin de año, partido un plato y ni mucho menos una de esas discotecas en las que parece que millones de jóvenes entregan sus días a satanás y recortan su esperanza de vida. Es evidente que una discoteca no es un convento, afortunadamente, pero resulta entre gracioso y desesperanzador escuchar durante días y meses a personas que podrían ser tus padres hablando como tus abuelos recién salidos de misa les hubieran hablado a ellos.

 

“Su vulgaridad y su modelo de ocio tan hortera son culpables. Los que entraron sin entrada o sin tener la edad son culpables. Los que se drogaron y perdieron el control también son culpables.”

Quizás su excelencia podría indicarnos cuál es el modelo de ocio no hortera a seguir, me pregunto si “oh, seré yo la culpable de acudir indiscriminadamente a musicales, conciertos de rock, jazz, ópera o macrofiestas”. Miles de personas en este país viven de la horterez, del mal gusto deplorable, del maligno que viene a visitar cada pista de baile, donde Ibiza, Madrid o Barcelona son la cuna del germen que infecta nuestras jóvenes y culpables mentes.

 

Todo esto unido al instinto maternal, proteccionista y pueblerino de nuestra señora alcaldesa Dña. Ana Botella, ha sumido a la ciudad en un caos en el que decenas de conciertos, eventos y fiestas han sido cancelados bajo el lema “No en mis recintos, no en mi gobierno”. Atónita asisto al espectáculo que me brinda la sociedad y sus gobernantes, de repente histéricos por nuestra salud mental y física, por nuestro orden y nuestro alimento cultural, creyéndose amos y señores de espacios que hemos pagado en su construcción y mantenimiento incluso nosotros, jóvenes descarriados, con nuestras míseras e incipientes contribuciones a la renta pública.

Se lo contamos a Gila y se retira, por eso de que, cómo hacer chistes si el día a día es uno enorme y de los más imprevisibles.

viernes, 20 de mayo de 2011

15 M…

Voy a intentar desarrollar una opinión sobre este movimiento, sin  pretender imponer ningún modo de pensar al lector que esté posando sus ojos en este momento en lo que escribo. No se si más que escribir podría decir “vomitar” el coctail de sensaciones que he recibido, después de pasar esta tarde 4 horas de pie, caminando entre miles de personas que deambulaban por la puerta del Sol de Madrid, sin dirigirnos a ningún lugar concreto, simplemente caminando entre tiendas y puestos improvisados, escuchando múltiples mensajes que hablaban de lo que algunos entienden por libertad desde megáfonos y micrófonos que amplificaban las voces de personas como yo que dejaron de deambular un rato para exponer a los demás que allí nos encontrábamos su visión sobre una situación tremendamente compleja en la que todos nos vemos inmiscuidos.

Había un olor a comida y a sudor, ya que se habían montado puestos de alimentos y bebida para que los congregados allí no murieran de extenuación, debido a la concentración de gente y a las altas temperaturas, que hoy, 20 de Mayo del 2011, derretían el asfalto de Madrid.
Yo, sola, incrédula, únicamente cargada con mi cuaderno en la mano, un boli y unos ojos como platos, paseaba por allí anotando los slogans que me parecían más llamativos, a los que pudiera sacar punta o los más repetidos y representativos que empapelaban todo monumento y mobiliario urbano de la plaza ante la atónita mirada de cuantos me rodeaban, que cantaban al unísono “Lo llaman democracia y no lo es”, supongo que parecería extraña, un polizón en medio de un grupo unido de personas que por unas causas u otras hacen piña por algo por primera vez en su vida en la mayoría de los casos, supongo que anotar lo que otros escriben en vez de escribir para propagar lo que mi boca cerrada y sedienta no decía, es de alguna manera, raro y ajeno para los demás.

Pasee y pasee, sin prisa, cansada pero con paciencia, buscando algo que arrojara alguna luz en mí, una luz que me alegrara. La encontré en ocasiones, cuando veía la buena disposición de la mayoría de colaboradores voluntarios que estaban poniendo al servicio de todos su buen hacer para que nos sintiéramos más cómodos en esa algarabía, en ese momento pensé que aquello era lo realmente bueno, la sonrisa, el ayudar, la solidaridad…Entonces, despojé todos esos buenos actos de un motivo y creo que pude ver lo que buscaba, me di cuenta de que lo que quería ver era “humanidad”.
A pesar de aquello, algo en mí no marchaba bien, todo parecía no-partidista, pero de alguna manera el que la gente se reuniera en “comisiones” y convocara “asambleas” me recordaba a un modelo de organización comunista. Es entonces cuando seguí observando atentamente. No había signos aparentes de inclinación política como lo que solemos entender “izquierdas o derechas”, continuamente decían por los altavoces que estaban prohibidas pancartas politizadas, pero había algunas que nadie rebatía, las republicanas, era como si todo el mundo diera por hecho que si estás harto del sistema que te gobierna debieras ser republicano, lo cual si que es una manifestación política, tirando de ese hilo, era fácil comprender qué sectores de población se sentirían más cómodos y/o representados en ese ambiente, generalmente sectores más proclives a la izquierda y claramente republicanos, por lo tanto, se empezaba a dibujar un leve perfil de la gran cantidad de gente activa de esa concentración. Más tarde, encontré la comisión feminista, que estaba definida en dos carteles en los que ciertos individuos explicaban lo que era y lo que no era feminismo. Entre lo que sí que era ser feminista encontré una frase que decía “facilidad para abortar y libertad de elección para ello”, yo siempre he defendido la libertad, incluso para algo a lo que no soy proclive, como es el aborto, pero me dolió lo de “facilidad”, como si ser una mujer más feminista, supuestamente más fuerte y más liberada significara que podrías deshacerte de un futuro ser humano con pocos o ningún impedimento, en vez de exigir que como mujeres se nos facilitara la vida en el caso de quedarnos embarazadas, como si ser feminista fuera, por así decirlo, no tener ninguna responsabilidad sobre nuestros actos, nuestras situaciones y sin ningún trámite tuviéramos la posibilidad de volver al estado anterior a habernos quedado embarazadas, a haber hecho lo propio para ello, como si ser feminista fuera ser reversible sin ninguna otra preocupación más que la de seguir viviendo como si nada después de llevarte por delante un embrión humano, no un grano ni un tabique nasal.

En definitiva, empecé a sentirme allí algo incómoda, diferente, como una pieza de un puzzle que no encaja en un sitio que parecía que era su lugar, porque tiene forma parecida, pero constatas cuando la juntas con las piezas adyacentes que no está en el sitio correcto. Todo el mundo se paraba a escuchar, como he dicho antes, a numerosas personas que hablaban y decían, con mejores o peores argumentos, el porqué de su enfado con la situación política actual y yo me sentía desubicada, absurdamente emplastada por la multitud, cuando los que me rodeaban aplaudían y vitoreaban a los Cicerones momentáneos para, a continuación, preguntar a su colega de al lado “¿Qué ha dicho? No he oído nada”.
Intentaré no ahogarme mirándome el ombligo, pero al final me he sentido más sola que en muchas situaciones de mi vida, sola entre miles de personas, es irónico, sin identificación, me quedo con la frase de “Ellos no nos representan”, no se quién podría representarme a mí, pero olvidándome de Ego y pensando más en todos aquellos, todos los que de buena voluntad estaban en esa plaza, tampoco se muy bien quién podría representarles a ellos, a lo mejor no son los políticos de turno, pero me temo que tampoco podrían ser ellos mismos los que se autorepresentaran, no porque no estuvieran suficientemente preparados para ello, si no porque eran muy heterogéneos, les unía el descontento, no algo concreto por lo que luchar, y si lo hubiera, tampoco aquello representaría a otro buen grupo de personas que conformaban se “todo” y que pudieran enmarcarse en “antisistema y/o anarquismo”, que no era un número menospreciable de personas, todos estaban unidos pos una negación y algunas afirmaciones difusas, hacían una piña extraña, pero al fin y al cabo una piña o una bola de nieve compuesta por aguas de diferente procedencia, que al caer por la ladera de un monte se hace más y más grande, arrastrando todo lo que encuentra, al haber sido impulsada por un desconocido resorte que la hizo caer.
¿Es ese resorte las redes sociales, los medios de comunicación que anuncian de una manera espectacular esta concentración haciendo que cada vez sea mayor el número de participantes y curiosos que pasan por al puerta del Sol, es algún movimiento político ya existente el que ha movido los cimientos de la comunicación social para que esto se produjera y conseguir algo en su favor en las elecciones del día 22? Hay muchas dudas que me asaltan, y yo aquí, desarmada, desubicada, sin respuestas. ¿Por qué cuando los ciudadanos se han unido en contra de las negociaciones que el gobierno ha hecho con ETA, y han sido en número superiores a la concentración que se está llevando a cabo, no han recibido a penas cobertura mediática?
Ahora en casa, me alegro de haber ido, de haberlo visto por mis ojos, de haber sido partícipe del 15M y haberme informado lo mejor que supe a cerca de ello, pero me siento rara y a la vez orgullosa de no haber tenido la tentación ni por un momento de coger mi saco y mi esterilla y pasar la noche de hoy mirando las estrellas bajo el reloj que nos anuncia los años nuevos, debido a que todavía tengo la gran capacidad y enorme suerte, de dudar, con toda la soledad que ello conlleva, pero también con la libertad que aporta el poder ver lo que nos rodea no sólo desde dentro, si no también desde fuera y de lejos por el contraste y la luz que arroja a mi criterio la Historia.

IRENE PERSA